DAVID LYNCH I (Infancia y primeras obras)

Hace unas semanas, en Villanueva del Ariscal, organizamos un ciclo de David Lynch en el que programamos tres películas: "El hombre elefante", "Una historia verdadera" y "Mulholland Drive". Con ellas, intentamos hacer un somero repaso a la carrera del director. Usando diversas fuentes y opiniones propias, elaboré tres hojas de sala en la que se repasaba, en tres etapas, la filmografía de Lynch y la película proyectada.

Ahora he querido compartirlo con vosotras y vosotros por si puede servir de introducción a las personas interesadas en acercarse al autor.

CICLO DAVID LYNCH I - “El hombre elefante”
EL AUTOR I (Infancia y primeras obras):



David Keith Lynch nació el 20 de enero de 1946 en Missoula (Montana), una localidad de unos 67.000 habitantes en el noroeste de EEUU, cerca de la frontera con Canadá.
Según sus propias palabras, su infancia fue feliz. Creció en una familia sin dificultades económicas. El trabajo de sus padres les hacía viajar a menudo. Su padre, Donald, era biólogo del Ministerio de Agricultura, y su madre, Sunny, era profesora de Lengua.
Al terminar sus estudios secundarios, ingresa en el School of the Museum of Fine Arts de Boston durante un año, antes de partir a Europa. Sus planes eran estudiar con el pintor expresionista austríaco Oskar Kokoschka durante tres años. Sin embargo, Lynch regresa poco después porque se siente desubicado.


En 1966, se instala en Filadelfia,  asistiendo a la Pennsylvania Academy of Fine Arts (PAFA). Hace trabajos de todo tipo y comienza a experimentar con la pintura, pero pronto siente deseos de que sus obras adquieran vida y movimiento, y empieza a realizar cortometrajes. Consigue pequeños éxitos con ellos y a partir de 1970 se centra principalmente en la creación cinematográfica.
En 1971, se traslada a Los Ángeles para asistir a las clases del American Film Institute Conservatory. Con los 5.000 dolares de premio que obtiene en 1970 por su corto The Grandmother (donde un pobre chico de la calle se las ingenia para conseguir una abuela a partir de una semilla, y en la que ya aparecen algunas de las características de su cine de madurez: imágenes que parecen surgidas del inconsciente o un sonido perturbador) y con la ayuda de 10.000 dólares del American Film Institute, decide emprender su primer largometraje, Eraserhead (Cabeza borradora) en 1973. Pero, por dificultades de financiación no podrá ser concluido hasta 1977.


Cabeza borradora es una película enigmática y sombría, plena de guiños surrealistas y elementos desasosegantes. Cuenta la historia de un joven tranquilo que vive en un área industrial y cuya novia da a luz a una rara bestezuela que no para de gemir. Lynch se refiere a la película como “mi historia de Filadelfia” debido a las crudas experiencias que al parecer vivió cuando se trasladó a esta ciudad. En ocasiones ha afirmado que “Filadelfia es mi mayor influencia”.
La temática e imágenes de Cabeza borradora hacían suponer que hallaría importantes dificultades para su exhibición, pero gracias al distribuidor Ben Barenholtz, se convirtió pronto en una obra de culto dentro de los circuitos experimentales y alternativos. Ello convirtió a Lynch en uno de los jóvenes directores más seguidos e impulsaría una carrera que aún hoy perdura. En Cabeza borradora ya aparecen junto a Lynch el cámara Frederick Elmes, el técnico de sonido Alan Splet, y el actor Jack Nance. Y es que otra de las características que también definen a David Lynch es su fidelidad a un equipo de técnicos y de actores que suelen acompañarle en sus creaciones.


CICLO DAVID LYNCH I - “El hombre elefante”
LA OBRA (“El hombre elefante”, 1980):

 


El prestigio de Cabeza borradora facilitó el acceso de Lynch a presupuestos y obras de envergadura. El director y productor Mel Brooks decidió ofrecer a Lynch la realización de una película sobre Joseph Merrick, conocido como el “hombre elefante”, nacido en Leicester (Inglaterra) en 1862 y muerto en 1890 a los 28 años.
 
Merrick padecía Neurofibromatosis genética y Síndrome de Proteus, lo que le ocasionó gigantismo de manos y pies y marfolmaciones de todo tipo en diferentes zonas de su cuerpo. Y por ello fue exhibido como atracción de feria en Gran Bretaña y Bélgica. Su esqueleto se conserva en el Royal London Hospital.
 
El guión (coescrito por David Lynch, Eric Bergren y Christopher De Vore) se basa en los documentos y evidencias de la vida de Joseph Merrick, que es llamado John Merrick en el film.
 

La obra comienza con unas oníricas imágenes en las que se cuenta la  supuesta causa de las malformaciones del protagonista. Esta improbable causa (su madre pisoteada por un elefante a los cuatro meses de gestación) quizás sea la explicación que sus contemporáneos daban a su terrible aspecto.
 
La película narra la penosa vida adulta de Merrick, hasta que el doctor Frederick Treves lo encuentra y lo lleva al hospital al que trabaja para estudiarlo y protegerlo de la situación de esclavismo y maltrato que padecía.
 
Podemos encontrar en el film temas como la crueldad y la bondad humanas, el exhibicionismo científico y el circense, la hipocresía, la amistad real o morbosa, el maltrato o las dudas sobre la ética científica.
 
La obra se está rodada en blanco y negro, pero puede apreciarse un cierto “grano” en la película, que intenta trasladarnos a la época victoriana británica. Visualmente, son numerosos los planos fijos generales, que muestran muy bien el ambiente de hospitales, circos, mercados, calles y viviendas del siglo XIX. Se advierte en ellos el interés por la fotografía y por el cuidado de la imagen que siempre ha caracterizado a Lynch. Y, en menor medida, aparecen también secuencias de abierta simbología y experimentalidad visual.
 
Mención especial también a las interpretaciones de los actores y de las actrices. La intensidad y contención expresiva de algunos momentos son extraordinarios.
 
La obra nos trae a la memoria otra película excepcional, El pequeño salvaje, de François Truffaut, rodada 10 años antes también en blanco y negro, y con un científico empeñado en “educar” a un niño salvaje. Pero mientras El pequeño salvaje es un film con un estilo más naturalista, El hombre elefante podría calificarse de más expresionista en su forma y en su reflejo de los aspectos oscuros del ser humano. Por otro lado, los enanos, gigantes o siameses del circo, no pueden dejar de recordarnos a Freaks (La parada de los monstruos), obra maestra de 1932 de Tod Browning.
 
El hombre elefante fue nominada a numerosos premios, entre ellos a ocho premios Óscar, y, aunque no logró ninguno de éstos, tuvo un gran éxito de crítica y de público, y mostró su capacidad como narrador y para llegar a un público amplio.


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